Hay más tipos de cerveza que peces en el mar. Cuando ya entendiste lo que era una aipiei, te llega una Imperial Stout, y cuando te descuidas un poco, una Brown Porter. Como hacer una guía de todas y cada una de las que existe supondría escribir un libro, hoy nos vamos a centrar única y exclusivamente en la cerveza de alta fermentación.

Antes de empezar, aclaremos qué significa que son de alta fermentación. Este tipo de cerveza fermenta a una temperatura de entre 18 y 25 ºC, mucho más alta que la temperatura a la que fermentan las cervezas de baja fermentación o lagers –entre 4 y 13 ºC–. A esta temperatura las levaduras tienden a subir a la superfície de los tanques de fermentación y de ahí –y del rango térmico– lo de alta.

En inglés son conocidas como cervezas Ale. Sin embargo, Cerveceros de España ubica las Ale como una sub-categoría dentro de las cervezas de alta fermentación junto a las Stout y las Porter.

Pero la clasificación cervecera no es algo estandarizado y uniforme: la Brewers Association estadounidense incluye las Stout y Porter dentro de las Ale y hace una clasificación mucho más detallada que puedes consultar aquí. Si quieres una guía de estilos aún más completa, descarga aquí la del Beer Judge Certification Program.

Nosotros seguiremos la clasificación española para ver las principales características de las Ale, Porter y Stout.

Ale

Son cervezas de mayor graduación alcohólica que las Lager, las que consumimos habitualmente. Suelen ser más robustas y complejas. Su aroma es frutal y con gran presencia de malta y pueden ser de color claro, rubias, o llegar a colores cobrizos y marrones. Hay muchísimas cervezas dentro de esta categoría que se pueden clasificar según su lugar de origen o según sus peculiaridades de elaboración.

Las más populares, según su origen, son las Ales de Reino Unido –Brown Ale, Pale Ale, Indian Pale Ale…–, las belgas –Trapense, Saison, Cervezas de Abadía…– y las alemanas –Kölsch, Altbier…–.

Porter

Son cervezas de color marrón, de claro a muy oscuro, originarias de Londres. Sus aromas y sabores suelen ser tostados y amargos, y pueden recordar a pan, bizcocho, caramelo o nueces. El cuerpo puede ser ligero o llegar a tener cierta cremosidad.

Las más comunes son las inglesas –Brown Porter, también denominada como Brown Ale, y Robust Porter–, las del Báltico o Baltic Porter –a menudo clasificadas como Stout, y las American Porter.

Stout

Son las cervezas que conocemos como negras. Muy densas –casi parece que estás comiendo en vez de bebiendo–, cremosas, amargas y un tanto ácidas. Está estrechamente relacionada con la Porter y la línea que las separa no está del todo clara. De hecho, lo que hoy conocemos como Stout, antes era Porter Stout, por lo que podemos decir que las Stout son Porter fuertes. Tal y como dice James Morton en su libro Brew: fabrica tu propia cerveza: “todas las Stout son Porter pero solo las Porter más fuertes son Stout”.

Las Stout se elaboran con malta de cebada tostada y suelen tener más cuerpo que las Porter, sus aromas tienden más al chocolate y al café y, en general, tienen una graduación alcohólica más alta. Se dice también que otra de las diferencias es que las Stout son características de Irlanda y las Porter de Inglaterra.

Las Stout más populares son las irlandesas o Dry Stout –como la archiconocida Guinness–, las American Stout, las inglesas y las Imperial Stout. Existen otras muy interesantes como la Oatmeal Stout, que se elabora con un porcentaje de avena, o la Milk Stout, a la que se agrega lactosa dando como resultado una cerveza bastante dulce.


Artículo original de www.bebermagazine.com